CELOS
Mi hijo Alex, de 9 años tiene muchos
celos de Aimar, de 3 años. Siempre le está pegando y chillando.
Cuando estoy con Aimar, Alex se enfada conmigo y me dice que no le
quiero. Yo creo que le presto mucha atención: Le compro juguetes muy
a menudo, nos vamos de compras juntos, a la hora de acostarlo estoy
una hora con él leyéndole cuentos. Incluso diría que el pequeño
recibe menos atención. ¿Cómo es posible que tenga tantos celos?
Si te fijas, tú misma has respondido a la pregunta: porque así le
prestas más atención. Alex ha descubierto que, de esta manera,
obtiene beneficios, tales como tu atención, regalos, privilegios en
casa, etc.
En general, podemos considerar que los celos son normales al
principio, dado que el niño, que antes había sido considerado “el
rey de la casa”, y desconocía hasta entonces el concepto de
“compartir”, es ahora destronado.
Lo que es cierto es que, dependiendo de cuál sea nuestra actitud
hacia este problema, los celos aumentarán o cesarán. Existen varias
pautas a seguir en casos de celos. Una de ellas se refiere a nuestro
comportamiento como padres ante una pelea de hermanos. En general,
siempre que no esté en juego la seguridad de los hijos, es
recomendable ignorar la pelea y los grandes dramas: Los niños se
pelean más y con más fuerza si tienen espectadores. Mantén una
actitud serena y tranquila.