MIEDOS
Es muy frecuente observar que los niños
manifiestan miedo ante ciertas cosas. Esto puede considerarse
normal, ya que el niño necesita protegerse de la presencia de
peligros que le amenazan. El problema se plantea cuando el niño
reacciona de un modo exagerado e ilógico ante una amenaza muy
limitada. Se trata de una reacción desmesurada. En este sentido, nos
encontramos con diferentes tipos de miedos, dependiendo de la edad
del niño: a los animales, a la oscuridad, a los truenos, a los
ruidos, a las alturas, a los sitios cerrados, a la muerte, a las
inyecciones, a hablar en público, al agua, a los exámenes, a los
ladrones, fantasmas, etc.
Aquí nuestro objetivo sería el de ayudar al niño a superar los
miedos, al mismo tiempo que desarrolla aptitudes y confianza en sus
propias habilidades. Resulta esencial la prevención con el fin de
que los miedos intensos no lleguen a convertirse en reacciones
fóbicas.