DÉFICIT DE ATENCIÓN CON/SIN
HIPERACTIVIDAD
Algunos niños y adolescentes manifiestan
importantes dificultades para mantener la atención. Hablamos de
niños/as que tienden a la distracción, con dificultades a la hora de
fijar su atención en los detalles, de seguir instrucciones, de
organizarse. A esta dificultad para atender, se le llama déficit de
atención sin hiperactividad.
En otros casos esta falta de atención va acompañada de una gran
actividad física y de impulsividad. Se trataría de niños/as con
dificultades para mantenerse sentados, que hablan en exceso, se
mueven constantemente e interrumpen a los demás. En este caso,
estaríamos hablando de un déficit de atención con hiperactividad.
En ambos casos, el niño/a puede necesitar apoyo psicológico que le
permita fortalecer su autoestima, aceptarse a sí mismo, aprender a
utilizar estrategias de autocontrol a la hora de atender, aumentar
su tolerancia a la frustración, aprender habilidades sociales, etc.